Hablar de vermut en Barcelona es hablar de una costumbre que va más allá de la bebida. Es un momento del día que se repite cada fin de semana, en bares llenos o en terrazas tranquilas, y que funciona casi como un punto de encuentro informal entre comida, conversación y pausa.
¿Qué es el vermut?
El vermut es, en esencia, una bebida aromatizada a base de vino, macerada con hierbas, especias y otros botánicos. Tiene ese equilibrio entre dulce y amargo que lo hace fácil de beber y perfecto para el aperitivo.
Pero en Barcelona, el “hacer el vermut” no va tanto de la bebida en sí como del ritual: es sentarse sin prisa, pedir algo para picar ya sea aceitunas, conservas o tapas sencillas, y dejar que el tiempo se estire un poco antes de comer.
Con los años, este hábito se ha mantenido intacto. Ha pasado de bodegas de barrio a vermuterías más contemporáneas, pero la lógica sigue siendo la misma: mediodía, buena compañía y algo en la mesa. Es una tradición que no necesita explicación porque ya forma parte de la forma de vivir la ciudad.
5 paradas clave para tomar el vermut en Barcelona
Para experimentar esta tradición, seleccionamos cinco opciones esenciales que representan tanto la historia viva como la evolución actual de esta costumbre en la ciudad
1. Quimet i Quimet
Esta pequeña bodega familiar es un referente en la ciudad y una visita obligada por la calidad gastronómica de su propuesta. Aunque el espacio es reducido y el vermut se toma de pie en la barra, su éxito se basa en la gran calidad de sus tapas y conservas de gama alta, pensadas para combinar perfectamente con su vermut en una experiencia única.
2. Bar Casa Almirall
Fundado en 1860, es uno de los bares más antiguos de Barcelona. Es una parada imprescindible por su valor histórico y patrimonial; su decoración conserva una barra de mármol y madera que muestra la historia de la ciudad. Su vermut mantiene la receta tradicional en un ambiente clásico y auténtico, ideal para experimentar el diseño de la Barcelona del siglo XIX.
3. El Xampanyet
Situado cerca del Museu Picasso, este local es un imprescindible por su ambiente y su energía, manteniendo intacto el espíritu de las tabernas de siempre. Además de su vino, su vermut y sus tapas tradicionales, como las anchoas o las tortillas, lo convierten en un punto de encuentro muy popular que refleja la autenticidad y el bullicio de los barrios históricos.
4. Bar Bodega Quimet
Un ejemplo perfecto de la bodega de barrio tradicional y el lugar idóneo para vivir el ritual del domingo tal como lo hacen los barceloneses. Sus paredes están llenas de botas de vino y botellas antiguas, ofreciendo una experiencia vecinal auténtica donde sirven un vermut casero excelente que se acompaña con opciones sencillas como quesos y embutidos.
5. Bar La Esquina
Ubicado junto a Hotel Regina, nuestro restaurante ofrece la versión más actual de este ritual. Es la parada idónea para quienes buscan disfrutar de la tradición en pleno centro de la ciudad con un enfoque contemporáneo. Con un diseño moderno y un ambiente urbano, contamos con una cuidada selección de vermuts y una propuesta de cocina honesta basada en productos de temporada y de proximidad.
Puedes ver el menú aquí.
